Análisis de la Temporada 25-26

 



        Una de las cosas que odio en este mundo, es tener razón.

    En el mes de junio, escribí un artículo llamado Pax Herculana. Entonces, como pasa ahora, una vez terminada la temporada, no sabía lo que iba a pasar esta temporada, pero es que son muchos años ya con la misma cantinela, con las mismas deficiencias, y con la misma forma de actuar.

    Tengo que reconocer, que en aquel artículo que escribí, me equivoqué en una cosa. Comentaba, en aquel artículo que, para que fuera todo como debiera, cada uno de los actores, debía circunscribirse a su rol en el equipo: Ortiz proveer de medios económicos; Peña proveer las piezas adecuadas; y Torrecilla a entrenar, y ninguno debía ocupar la faceta del otro. Pero, me doy cuenta, de que partía de un error de base: Ya había pasado. Pasó en el mismo instante, en el que Ortiz ratificó al técnico, pese a la oposición de la Dirección Deportiva, y eso, a la larga, ha resultado decisivo. Como no me voy a perjudicar tampoco mucho, en mi descargo diré, que hice valer mis camino ya de veintisiete años de abonada, para saber que todo aquello que se escenificó, fue una opereta, que duró 12 partidos, tal vez demasiados.

    Pero, partiendo de esa causa de origen, que habría sido salvable, si los resultados en el campo, hubieran acompañado; ese “Pecado original”, arrastró a su vez la planificación de una plantilla, que supuso la limpieza, de elementos de la  plantilla que consiguió el ascenso, y que nunca sabremos ya, si habrían renovado con otro entrenador al cargo; y supuso la contratación de otros que, en teoría, se adaptaban a la forma de jugar del entonces técnico al mando; pero cuando hubo que ser sustituido, no casaban, con la forma de juego del nuevo entrenador, y en el mercado de invierno, tan sólo se pudo poner parches a esa circunstancia, y muchos de los errores que se han cometido, y que han costado goles en contra, y puntos, han venido precisamente por ahí. Ya nos estaríamos metiendo, en lo que yo llamo “causas estructurales, aunque a la larga, están todas interrelacionadas.

 

CAUSAS ESTRUCTURALES

 

    Causas estructurales hay de muchos tipos.

    Está, la que es azote de este club, prácticamente desde sus inicios, que es la falta de instalaciones adecuadas, para poder llevar a cabo entrenamientos que aporten mayor rendimiento. En parte, la existencia del Campo de Foncalent, ha venido a paliar, los eternos éxodos en pretemporada (y durante la temporada), en busca de instalaciones para poder llevar a cabo los entrenamientos, pero deja dudas, si la gran incidencia de lesiones graves que hemos tenido, sobre todo en condiciones de lluvia , con un campo más blando, se ha debido a que de alguna manera, las articulaciones se han resentido al “extrañar” las condiciones de juego que se recrean en dicho campo, supongo, más similares a lo que es el Rico Pérez.

    Otro mal endémico, es la falta de profesionalización del del club. Eso lleva a cuerpos técnicos limitados, cuando hoy en día, el fútbol ya no es el de los años 90-2000, Ahora casi todos los equipos, tienen áreas especializadas, a nivel de Dirección deportiva, con redes de ojeadores, que te permiten evitar estar a merced de representantes; y con cuerpos técnicos, que dirigen en muchas facetas al deportista; psicólogos, nutricionistas, readaptadores …etc, casi una plantilla entera, puesta al servicio del rendimiento del jugador, que aquí se limita al máximo.

    Hablando de la Dirección deportiva, después de más de cuatro años, de Paco Peña, al frente, las plantillas que se hacen, siguen estando desequilibradas: en unas faltan centrales; en otras faltan extremos; en otras faltan… yo puedo entender que Paco Peña, es el hombre de confianza de Ortiz pero, si no quieres prescindir de él,  ponerle a alguien que le ayude, tampoco sería mala idea. Porque además de buscar buenos jugadores, también hay que buscar buenos profesionales. Que rindan y que se cuiden, ver si tienen una vida ordenada y, si salen, que lo hagan en su tiempo libre. Ver, si esos jugadores, se van a adaptar al estilo de juego que se va a proponer…y, a su vez. Si cambias de entrenador, por lo que sea, a mitad de temporada, ver si el entrenador que va a venir, se va a adaptar al estilo de plantilla que se tiene, y para eso, con el vídeo no te da.

En el capítulo de la plantilla, también podríamos hablar de que muchos de los fichajes no han estado a la altura de las expectativas, que habían generado

 

LAS LESIONES  

 

    No voy a usar las lesiones como excusa, pero es imposible negar su incidencia, especialmente, las graves de Oriol, a principio de temporada; la de Roger, en su mejor momento; y la de Alejandro Sotillos, cuya polivalencia, habría sido vital en el momento que coincidió la de Samu y la de Galvañ

    Quitando las de “mala suerte” o “traumáticas”, las lesiones musculare y, sobre todo, las que se iban generando a medida que se acercaba  el final de temporada, en el que salíamos a uno o dos lesionados por partido, han puesto el foco en la preparación física. Espero que este año, se le permita a Beto traer a su cuerpo técnico, porque el tema de las lesiones no es nuevo de este año; la temporada pasada, se acabó exactamente igual, con los mismos patrones de desgaste en las segundas partes,

     A grandes rasgos, para mí, estas son algunas de la causas del fracaso de esta temporada. Seguro que me dejo muchas otras, pero este artículo sería entonces eterno, y creo que estas son las más importantes . Lo único que espero para la temporada que viene, es que se mejoren aquellas facetas, que tengan remedio a corto plazo solucionar; y que se pongan las bases, para solucionar, aquellas que requieren más tiempo, y más inversión …mucho estoy pidiendo yo, para una dirigencia inmovilista, que lleva demasiado tiempo anclada en un fútbol que ya no existe, pero por pedir que no quede.

 

MACHO HÉRCULES

DLM

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