ARRASTRAR EL ESCUDO
Algunos, yo creo que cualquiera, después del correctivo que sufrimos en Alcorcón, pensábamos, ilusos de nosotros, que la plantilla mostraría otra cara, frente a un equipo, prácticamente desahuciado, que aún así nos puso contra las cuerdas . Ya no es cuestión de un sistema táctico u otro, esta plantilla no se amoldó al sistema de Torrecilla; ni ahora tampoco al de Beto, cuyo pecado capital es pretender, que unos micrófonos, se comporten como sofás, en lugar de hacer las correcciones mínimas sobre lo había, y esperar al año siguiente, para implantar su sistema…con sus piezas; la indolencia se ha apoderado del vestuario, y pasan de todo, salen al terreno “a cumplir” y, a veces ni eso, no hay amor propio, aunque sí parece, que bastante narcisismo. De acuerdo, que las bajas condicionan, pero no podemos caer en la excusa fácil. Cuando las cosas van mal, o no como uno quiere, se arrima el hombro, ...