Brotes verdes
Primero que nada, disculparme por las “horas” de publicar el
artículo, un poco más y ya escribo el de la semana que viene, pero el trabajo
manda, y no siempre es posible publicar cuando una quiere.
El pasado domingo, en horas intempestivas, para ser un
partido en domingo, pudimos asistir a la segunda victoria consecutiva del Hércules, esta temporada, y primera en el
Rico Pérez. Parece que las aguas vuelve a su cauce, después de las dos derrotas
consecutivas frente a real Murcia, y Atlético Madrileño, que hicieron aflorar
dudas sobre la capacidad de la plantilla, y que las victorias sobre el Europa,
y Torremolinos, han ayudado a calmar.
Si hay algo, en lo que todos estamos de acuerdo, es que este
año, sobre el papel, la calidad de la plantilla es muy superior a la del año
pasado, sobre todo de mediocampo hacia adelante, y por ahí, da la confianza de
que el margen de mejora, es muy grande, pero, por algún motivo, no se terminan
de cerrar los partidos y, por esa grieta aunque, al final, se acaben ganando
los partidos, puede entrar el virus de la desconfianza, todo sea, que el
porcentaje de acierto, de cara a portería, vaya subiendo a lo largo que
transcurre la competición, y se puedan ir ganando partidos con más solvencia.
Lo que está claro es que, este año, no vamos a sufrir (a
priori) para mantener la categoría, porque en esta “etapa valle” de la
temporada, en la que estamos jugando, contra equipos que se están ocupando,
actualmente, posiciones de descenso , el
equipo se muestra muy superior, salvo en esos minutos, en los que se echa atrás
para mantener un resultado, ya favorable, y es ahí donde el Hércules debería
hacer valer, el medio del campo, el cual se ha fichado, precisamente, para
tener el control del balón, y que no pase nada más, que el propio Hércules no
quiera que pase, y es en ese punto, donde el conjunto Herculano, está traicionando el
estilo para el que ha sido concebido, abocando el partido, a una suerte de
“ruleta rusa”, en la que el equipo rival toma los mandos del “tempo” del
partido, y que empaten o remonten, ya depende de una jugada desgraciada, o de
la calidad que tenga ese rival.
Al final, lo que nos permiten victorias, como la conseguida
contra el Torremolinos, es seguir progresando en la tabla, hacia zonas más
tranquilas, pero el nivel mostrado, por los equipos contra los que nos hemos
enfrentado, no nos permite saber, exactamente, dónde estamos, ahora mismo, respecto
de los que deberían ser nuestros rivales por el ascenso.
El próximo sábado, un nuevo test, esta vez contra el
Águilas, un recién ascendido, que hademos dar la de cal y la arena, en lo que
lleva de competición, pero que siempre se ha mostrado correoso con sus rivales.
MACHO HÉRCULES
DLM

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