Atrapado en el Tiempo
Yo, es que soy una clásica y ya, últimamente, busco las películas con las que he crecido, o he pasado mi infancia. Y de todas ellas, hay una que define a la perfección, ese bucle infinito, en el que se encuentra atrapado el Hércules, incluso antes de la llegada de Ortiz, pero que resulta mucho más evidente, después de su llegada. Hablo, cómo no, de “Atrapado en el tiempo”.
En este clásico
incunable, Bill Murray, revive una y otra vez “El día de la marmota” de Punxsutawney
, en el cual, la marmota Phil, determinará si el invierno continuará, o será
breve, algo así como la versión americana de La Candelaria, pero sin crepes;
hasta que consiga realizar el día perfecto. Mientras, pasaba por todos los estados
de ánimo inimaginables: desesperación, ira, resignación, ironía…y todo al ritmo, de la ya icónica “I got you babe” de Sonny &Cher .
Con el Hércules,
pasa algo parecido: constantes crisis económicas, constantes crisis deportivas,
salpicadas por efímeros momentos de felicidad, que sólo enmascaran, una realidad
subyacente a lo largo del tiempo, como es la falta de estructura deportiva e
institucional, de un club ya centenario, cuya estabilidad, se cimenta sólo, por
el hecho de que la pelotita entre o no, y que hace que los herculanos de
corazón, nos sintamos como Bill Murray, en nuestro particular “Día de la
marmota”, en un ciclo infinito que no lleva a ninguna parte, pero del que
seguimos formando parte, por amor a unos colores, o de ese algo intangible, que
nos mantiene unidos a ese padre o a ese abuelo, que nos llevaba de pequeños al
campo, y que nos enseñó a luchar por nuestro equipo.
La derrota en
Villarreal, es lo de menos, era casi esperada, aunque compromete la situación en
la tabla, no se hace esperar que la permanencia vaya a ser un problema, pero
implica que de nueva el despertador sonará, no ya en Punxsutawney, sino en el Ciudad de Alicante,
y volverá a sonar en la radio el “I got you babe”. Nuevos jugadores, ¿nuevo
técnico? Las mismas carencias, la misma falta de estructura, la misma desidia.
Decía Goikoetxea, cuando entrenó al Hércules,
que a este club, le faltaba cariño, qué gran verdad, y ya ha llovido
desde entonces, y seguimos igual
MACHO HÉRCULES
DLM

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