This is Hércules
Esto es el Hércules, pasar de la alegría a la lágrima, y viceversa, en cuestión de segundo. El dramatismo y el éxtasis a manos llenas. Una montaña rusa de emociones, que te sacuden al mismo tiempo. Una relación tóxica, que no puedes dejar, que te hace maldecir, que te hicieras Herculano; y que te arrepientas de tener esos pensamientos, al instante siguiente. Dramatismo en vena; y sensaciones a flor de piel, en una temporada que no está siendo fácil, entre lesiones graves de piezas clave, y los problemas de siempre. No pintaba bien la noche, hasta yo misma, me llegué a plantear no ir al estadio, menos mal que no lo hice. La situación deportiva comprometida, una grada cerrada por sanción a última hora, y el ambiente social revuelto, eran el caldo de cultivo perfecto, para que todo estallara. Pero el Hércules, a base vivir experiencias similares, sabe moverse en el alambre, y en el terreno de la incertidumbre, y al final realizó, el partido que, estaba esperando, y ...