La Odisea del Nueve

 


    La verdad, es que siempre me ha gustado la cultura clásica, y cuando hablo de “clásica”, me refiero especialmente a la griega (porque los romanos, al fin y al cabo, lo que hacían era fusilar lo de los demás, y darle su toque personal, aunque, no por ello sea menos meritorio), especialmente, representada en artes como la arquitectura, y la escultura, pero también en sus obras literarias  (no se me nota ni nada, que soy de letras puras), plagadas de héroes legendarios, amoríos interdimensionales; dioses que en ocasiones, son aliados y, en otras, duros rivales contra los que hay que luchar; y criaturas malvadas que hay que derrotar,  para llegar al Hogar, junto a la persona que amas. Gran parte de esto, es lo que se recoge,  en la grandísima obra de Homero, la Odisea, que narra el viaje del héroe Ulises (en realidad, Odiseo, pero por lo que hablábamos de los romanos, de ahí que la obra se llame “La Odisea”), para volver junto a su esposa Penélope,, la cual, tejía y destejía un tapiz, para poder dar largas a los pretendientes, que la tenían secuestrada, dando por hecha, la muerte de Odiseo, en la Guerra de Troya,  y así durante 10 años, que tardó en regresar entre luchas con las Sirenas, Cíclopes y demás fauna mitológica.

    10 años tardó Odiseo en volver, y nosotros ya llevamos más o menos los mismos, (bueno, unos pocos más) fuera del fútbol profesional, tejiendo y destejiendo plantillas , sobre todo en la parte de la delantera, donde parece que no encontramos un “9” estable y regular, ya no recuerdo ni desde cuándo.

    Ciñéndome sólo, a esta última etapa fuera de del fútbol profesional, porque si no, las estadísticas y los nombres son para coger una depresión, con Fido “Didos”, y Borja Maris Lapower de la vida, el Hércules ha tenido 27 delanteros en 12 años, y ninguno de ellos, repitió temporada completa, salvo Coscia.

    De las estadísticas, se vislumbran dos problemas fundamentalmente:

    El primero de ellos, que delanteros que sí venían de hacer goles la temporada anterior a la que fueron fichados, cuando ficharon por el Hércules, literalmente se secaron. En este apartado, es especialmente sangrante el caso de Fernando Rodríguez, en la 14/15, que vino al Hércules procedente del Cartagena (hablando de todo un poco) con 18 goles, y esa temporada, sólo marcó 5; Carlos Fernández en la 17/18, que vino con 12 del Villanovense, y marcó 4;  Benja, en la 18/18 que vino con 12 del Elche, y marcó 4;   Ander Vitoria en la 22/23 que se quedó “Fanny” (a quien le guste la petanca lo entenderá, y el resto seguro que lo buscará en Google); el consabido caso de Slavy esta temporada, que vino de hacer 7 con el Villarreal B; y aunque no lo parezca, el del propio Coscia, que venía de hacer 12 con el Tudelano, y se quedó en seis .

    El segundo problema, es que, a lo largo de los años, se han fichado delanteros, que no han tenido una buena campaña anterior. En este apartado y sólo por nombrar a algunos porque, de otra manera, este artículo sería eterno, aunque también hay que decir, que consiguieron superar esa ratio, lo cual tampoco era muy difícil, dado los número que traían. Así por ejemplo, el trío de la 16/17 venia con una ratio goleadora paupérrima: Berrocal igualó los 5 que había marcado en la Ponferradina; y Juan Delgado y Óscar Díaz que habían marcado un gol la temporada anterior a su llegada, acabaron con dos y cinco dianas respectivamente. Como esos casos nos encontramos a varios delanteros, es decir, un perfil, muy poco fiable, y de expectativas bastante bajas.

    El único delantero que ha cumplido con las expectativas de lo que se esperaba de él, e incluso las superó fue Don Marcos Mendes, que vino con 12 dianas del Tarazona, y acabó la temporada con 13.

    ¿ Y ahora qué?

    Nuevamente, nos vemos en la obligación de remodelar la delantera en el mercado de invierno, porque no está cumpliendo con las expectativas que se esperaban de ellos pero ¿es todo culpa de los jugadores? ¿o se están fichando delanteros, sin prestar atención a si es el tipo de jugador que precisa el sistema de juego  del entrenador?

    En el momento de escribir este artículo, suena el nombre de Alberto Toril, pero hasta que el mercado acabe, puede suceder cualquier cosa. En cualquier caso, sería el número 28 y quién sabe ,si habrá un 29. Hay que cortar esta sangría de una vez, invertir, acertar y dar estabilidad, no se puede cambiar de delantera todos los años, e incluso dentro del mismo año, en más de una ocasión.

 

MACHO HÉRCULES

DLM

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